Para muchas personas este mes representa alegría, unidad familiar y felicidad. Algunos viajan para reunirse con sus seres queridos, otros alistan sus casas para recibir visitas, compran regalos para poner debajo de árbol y se preparan para compartir la navidad. Una semana después, se reúnen de nuevo para despedir el año y dar la bienvenida al 2026. En general, estos días suelen resumirse en celebraciones, compañía, regalos, comida y muchas risas
Sin embargo, no todas las personas viven esta temporada de la misma manera. Para algunos, este año ha traído un profundo por la muerte de un ser querido; otros enfrentan el dolor de la separación o el divorcio; algunos han migrado bajo circunstancias difíciles, otros han perdido su trabajo de muchos años o están atravesando la sorpresa y el dolor de una enfermedad. Lo que para la mayoría es motivo de celebración, para ellos se convierte en tristeza, incertidumbre y soledad.
Por eso, debemos actuar como una comunidad social empática, compasiva, solidaria con quienes no la están pasando bien en esta temporada. Acompañémoslos para que puedan sobrellevar este tiempo. Podemos hacerlo de muchas maneras: evitando presionarles a sentirse alegres, brindándoles un espacio en nuestras familias para compartir la nochebuena o el fin de año, haciendo una llamada, orando por ellos, escuchando su dolor, ofreciendo un plato de comida, entre otras formas de expresar amor y apoyo Que Dios consuele, ilumine y fortalezca a todas las personas y familias que no están viviendo época fácil en este tiempo decembrino.


